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Cuatro actividades sencillas para reforzar el aprendizaje en casa


No se necesitan materiales costosos para estimular el desarrollo de un niño. Actividades cotidianas como clasificar objetos por color o tamaño, hacer trasvase de agua o granos entre recipientes, armar torres con lo que haya en casa, contar cuentos inventando el final juntos, o cocinar algo sencillo en familia, fortalecen la motricidad fina, el lenguaje, la concentración y la seguridad emocional.

Además, según UNICEF, jugar juntos en familia no solo estimula el desarrollo cerebral del niño: también reduce el estrés y fortalece los vínculos afectivos de toda la casa. Quince minutos de juego compartido, sin pantallas de por medio, pueden marcar una gran diferencia en el día a día.

Actividades guiadas para hacer en casa

En DeiPrii planeamos cada actividad pensando en una dimensión del desarrollo específica (afectiva, corporal, cognitiva, comunicativa o ética), tal como lo orientan los Lineamientos Curriculares de Preescolar del MEN. Aquí compartimos algunas versiones sencillas para que las repliquen en casa con esa misma intención pedagógica:

🧦 «El tesoro escondido» — Dimensión corporal y cognitiva

Edad sugerida: 2 a 4 años

Materiales: varios objetos pequeños de la casa (cuchara, medias, tapa, carro de juguete), una caja o cojín.

Desarrollo: esconde los objetos bajo el cojín o dentro de la caja y pide al niño que los encuentre con los ojos cerrados, solo usando el tacto, y que adivine qué es antes de sacarlo. Favorece la exploración sensorial, la memoria y el vocabulario al nombrar cada objeto encontrado.

📖 «Inventamos el final» — Dimensión comunicativa

Edad sugerida: 3 a 6 años

Materiales: un cuento conocido o inventado.

Desarrollo: lean juntos un cuento hasta la mitad y deténganse antes del final. Pregunten al niño «¿cómo crees que termina?» y dejen que invente su propia versión. Se puede dibujar el final inventado. Fortalece la imaginación, la expresión oral y la secuencia lógica de ideas.

🌱 «Mi primera huerta» — Dimensión cognitiva y actitudinal

Edad sugerida: 3 a 6 años

Materiales: un vaso plástico, algodón o tierra, semillas de fríjol o lenteja, agua.

Desarrollo: el niño llena el vaso con algodón húmedo o tierra, coloca las semillas y las riega cada día, observando y registrando (con dibujos) cómo cambia la planta. Introduce nociones de ciencia, responsabilidad y cuidado del entorno natural, en línea con la actividad rectora de exploración del medio.

🎭 «El teatro de las emociones» — Dimensión afectiva

Edad sugerida: 2 a 5 años

Materiales: ninguno, o títeres sencillos hechos en casa.

Desarrollo: representen con gestos o títeres distintas emociones (alegría, tristeza, rabia, miedo) y pregunten al niño cuándo se ha sentido así. Ayuda a que el niño reconozca y nombre sus emociones, una habilidad clave para su regulación emocional.